El proceso paso a paso
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Cierra la llave de paso: Asegúrate de cerrar el agua para poder trabajar con tranquilidad.
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Elimina el agua: Con un bote o una esponja, retira el agua que queda en la taza para que los productos puedan actuar directamente sobre la cerámica.
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El secreto es el ácido: Usa vinagre blanco caliente (no hirviendo, para no dañar la porcelana) o una solución de ácido cítrico.
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Aplica en los orificios: Con una jeringa grande o una botella con aplicador de punta fina, introduce el vinagre caliente dentro de cada uno de los pequeños orificios que están debajo del borde interior de la taza (donde sale el agua cuando descargas).
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Deja actuar: Deja reposar al menos 2 o 3 horas (si puedes dejarlo toda la noche, mucho mejor). El ácido disolverá el sarro que bloquea la salida del agua.
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Desatasca físicamente: Usa un trozo de alambre flexible o un cepillo de dientes viejo para limpiar los orificios desde adentro. Verás cómo salen sedimentos que estaban obstruyendo el paso.
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Enjuaga: Abre la llave de paso y realiza varias descargas. Notarás que el chorro de agua es mucho más potente y uniforme.
Nota adicional: Si tras hacer esto el problema persiste, revisa el tubo de llenado (el tubito pequeño que va hacia el tubo central dentro de la cisterna).
Si no está bien colocado o está doblado, la cisterna no recupera el nivel de agua necesario para dar una descarga potente.
¿Sientes que el problema podría venir más de la presión interna del depósito o el desgaste de alguna pieza específica?