- 1 cucharada de vaselina
- 1 clara de huevo
- Unas gotas de zumo de limón (si tienes la piel grasa)
Pasos:
- Derrite la vaselina al baño maría (solo lo suficiente para que se vuelva líquida) .
- Batir ligeramente la clara de huevo hasta que forme una espuma.
- Incorpora suavemente la vaselina a la clara de huevo batida, mezclando bien.
- Si es necesario, añada zumo de limón.
- Aplicar sobre el rostro limpio y seco, evitando el contorno de los ojos.
- Dejar actuar de 15 a 20 minutos ( el tiempo que se tarda en leer unas pocas páginas de un buen libro o en aplicarse una mascarilla capilar ).
- Enjuague con agua tibia y luego seque suavemente la piel con una toalla suave.
Algunos consejos para una eficiencia óptima
- ¡No todos los días! Una o dos veces por semana es más que suficiente.
- Siempre por la noche si le añades limón ( y evita cualquier exposición al sol después ).
- Haz una prueba previa, especialmente si tienes la piel sensible.
- Después de enjuagar, aplique una crema hidratante para prolongar el efecto de suavidad.
¿Una piel más firme, suave y luminosa… sin necesidad de ir al salón de belleza? Es posible, e incluso muy sencillo.
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