Ingredientes :
- 250 g de ajo fresco
- 25 cl de alcohol fuerte con una graduación alcohólica mínima de 40° (como alcohol de frutas o brandy).
Preparación :
- Pele con cuidado los dientes de ajo.
- Pícalas finamente o machácalas ligeramente para que desprendan su aroma.
- Coloca el ajo en un frasco de vidrio limpio y seco.
- Vierta el alcohol sobre el ajo, cubriéndolo por completo.
- Cierra bien el frasco y déjalo macerar durante 10 días a temperatura ambiente, protegido de la luz.
- Agite suavemente el frasco una vez al día.
- Al finalizar la maceración, filtre la preparación con un colador fino o una gasa y guarde el líquido resultante en una botella de vidrio tintado.
Uso tradicional:
Esta preparación se consumía en cantidades muy pequeñas, diluida en un poco de agua, siguiendo un ritual preciso y durante un período estrictamente limitado . La tradición recomienda seguir este ritual solo durante 15 días, interrumpiéndolo luego durante al menos 5 años , para respetar el cuerpo y evitar cualquier uso excesivo.
En el contexto actual, esta preparación no debe considerarse en absoluto un tratamiento ni una práctica terapéutica. Debe entenderse principalmente como un testimonio de antiguas costumbres y de la relación mesurada, respetuosa y simbólica con las plantas y los alimentos, tal como existía en las tradiciones ancestrales.
Las cualidades nutricionales del ajo
El ajo sigue siendo tan popular, en parte, gracias a su composición naturalmente beneficiosa. Contiene compuestos de azufre, así como vitaminas y minerales presentes en muchos alimentos cotidianos. Incluido regularmente en una dieta variada, aporta sabor y realza los platos sin necesidad de añadir exceso de sal o grasa.
De hecho, el ajo es más fácil y seguro de consumir en esta forma culinaria: crudo, finamente picado, ligeramente machacado o cocinado suavemente para obtener un sabor más suave.
Una tradición asociada a la simplicidad.
La receta tradicional tibetana se basa en un principio muy simple: transformar el ajo para concentrar su aroma e intensidad. Esta preparación se utilizaba solo ocasionalmente, dentro de un marco estricto regido por normas culturales precisas.
Desde una perspectiva contemporánea, nos invita principalmente a reflexionar sobre nuestra relación con las tradiciones ancestrales: bajar el ritmo, elegir productos naturales y devolver el significado a gestos sencillos, a veces olvidados.