
Ante una serie de acciones, nuestro cerebro tiende a realizar un cálculo automático.
Simplemente suma las acciones:
- 2 huevos rotos
- 2 huevos fritos
- 2 huevos comidos
Esto da como resultado que se utilicen rápidamente 6 huevos.
Pero este razonamiento se basa en una suposición: imaginamos que cada acción afecta a huevos diferentes. Sin embargo, el texto nunca lo especifica.
Nuestra mente completa la información que falta sin que nos demos cuenta. Esto es lo que crea la trampa lógica del rompecabezas.