Atraído por la comodidad con un toque diferente.
Si para ti el zumo es sagrado, probablemente valoras la vitalidad emocional. Quieres que la vida tenga buen sabor, no solo que funcione bien.
Si te resultaría fácil renunciar a ello, es posible que priorices la estabilidad sobre la espontaneidad.
El té: el pensador reflexivo
Los amantes del té suelen disfrutar de la lentitud. El tiempo de infusión, el calor en las manos: es una experiencia consciente.
Podrías ser:
Introspectivo
Paciente
Consciente emocionalmente
Silenciosamente fuerte
No estás viviendo la vida con prisas. La estás observando. Dejar de tomar té puede sentirse como renunciar a la calma.
Si el té es la bebida que dejarías de tomar, probablemente te inclinarías más por la acción que por la reflexión.
Continúa leyendo con «SIGUIENTE »»»