La trampa reside en esta ilusión de simplicidad. En realidad, la imagen está llena de sutilezas que engañan nuestra percepción :
- Los triángulos “visibles” : Estos son los más fáciles de detectar, los que se ven a primera vista.
- Triángulos compuestos : Se forman mediante la unión de varios triángulos pequeños y a menudo pasan desapercibidos.
- El triángulo principal : el más grande de todos, que a veces olvidamos contar, absorbidos por los detalles.
Y ahí es donde el juego se vuelve realmente interesante : al intentar ir demasiado rápido, te pierdes lo esencial.