Lo que necesitarás:
- Papel de horno
- Sal fina de mesa
- Un paño suave
Los pasos:
- Coloque una hoja de papel para hornear sobre una superficie plana.
- Espolvorear generosamente con sal.
- Calienta la plancha a temperatura media, sin vapor, y pásala sobre la sal durante 30 a 60 segundos.
- Apáguelo, déjelo enfriar y luego limpie la suela con un paño suave.
3 consejos para mantener tu plancha como nueva
- Vacíe el tanque después de cada uso del vaporizador para evitar depósitos.
- Utilice agua desmineralizada si su agua es muy dura.
- Limpie periódicamente los orificios de vapor con un palillo de madera o un cepillo pequeño y suave.
Errores que hay que evitar absolutamente
- No utilice una esponja abrasiva ni un objeto metálico que pueda rayar la suela.
- Limpie una plancha que esté enchufada o demasiado caliente, con riesgo de quemarse.
- Usar demasiado producto: varias pasadas suaves son más efectivas que una limpieza agresiva.
Una plancha limpia garantiza un planchado sin rayas y una ropa impecable por más tiempo gracias a una adecuada limpieza de la plancha .
Continúa leyendo con «SIGUIENTE »»»