Para quienes les gusta experimentar con remedios naturales, existe una preparación muy sencilla:
- Ingredientes : dos dientes de ajo fresco, una cucharadita de bicarbonato de sodio, media cucharadita de aceite de coco (opcional) y, para quienes sean sensibles a los olores, una gota de aceite esencial de menta dulce.
- Preparación : Tritura el ajo para liberar la alicina, luego mézclalo con el bicarbonato de sodio y el aceite de coco hasta obtener una pasta suave.
- Modo de empleo : Aplique la pasta sobre los dientes, déjela actuar durante dos minutos y, a continuación, enjuague bien con agua tibia.
Consejo : Limita este truco a dos veces por semana para evitar dañar el esmalte dental.
Consejo rápido para los que tienen prisa
¿No te apetece sacar los utensilios de cocina ? Algunas personas simplemente frotan un diente de ajo cortado suavemente sobre sus dientes antes de enjuagarse. Sencillo, rápido… y potencialmente útil para uso ocasional .
¿Cómo potenciar el efecto blanqueador?
Si desea potenciar los efectos de este remedio casero, algunos consejos adicionales pueden resultarle útiles:
- Cepíllate los dientes previamente para una mayor eficacia.
- Añade unas gotas de zumo de limón a la mezcla ( con moderación , ya que es ácido).
- A continuación, enjuágate la boca con aceite de coco para aliviar las encías y reducir el mal aliento.
Lo importante es la constancia sin excesos. Como en la cocina, el equilibrio adecuado es lo que marca la diferencia.