3. Freír las rosquillas
Calienta aproximadamente un cuarto de taza de aceite vegetal en una sartén grande a fuego medio.
Cuando el aceite esté caliente (pero sin humear), vierta pequeñas porciones de masa en la sartén con una cuchara. Aplánelas ligeramente para darles forma de panqueque.
Evite sobrecargar la sartén: cocine por tandas para asegurar una cocción uniforme.
Fríe cada lado durante 3 o 4 minutos, hasta que las rosquillas estén doradas y crujientes.
Una vez cocinadas, colóquelas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
4. Sirve y disfruta.
Sirve las rosquillas bien calientes, justo después de cocinarlas, para disfrutar plenamente de su textura.
Puedes adornarlos con perejil o cilantro fresco para darles un toque de color y frescura.
Son deliciosas por sí solas, pero aún mejores con salsas como:
- Salsa estilo ranchero
- cCrea agria
- Mayonesa picante
- Yogur de hierbas
Consejos para un resultado perfecto
Escurra bien las verduras.
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