Buenas noticias: esta bebida es muy sencilla de preparar y solo lleva unos minutos.
- Zumo de limón: 15 ml (≈ 1/2 limón)
- Clavos de olor: 4 clavos de olor (≈ 0,5 g)
- Jengibre fresco: 5 g (≈ 3 rodajas finas)
- Cúrcuma en polvo: 0,5 g (≈ 1 pizca)
- Pimienta negra: 0,2 g (≈ 1 pizca)
- Miel: 5 g (≈ 1 cucharadita)
- Semillas de lino molidas: 5 g (≈ 1 cucharadita)
- Hojas de menta: 2 a 3 hojas (≈ 1 g)
- Agua: 300 ml
Preparación
- Comience calentando el agua hasta que hierva a fuego lento.
- A continuación, añade los clavos de olor, el jengibre, la cúrcuma y la pimienta negra.
- Déjelo reposar a fuego lento durante unos 5 minutos con la tapa puesta.
- Retirar del fuego y dejar enfriar durante unos minutos.
- Cuando la bebida ya no esté demasiado caliente, añade el zumo de limón, la miel, las semillas de lino y la menta ligeramente machacada.
- Mezcla, filtra si lo deseas y disfruta cuando quieras.
Es la bebida perfecta para un momento de bienestar por la mañana o a primera hora de la tarde.
Por qué esta bebida puede convertirse en tu ritual de belleza
Lo que hace interesante a esta bebida es la combinación de varios ingredientes que se utilizan habitualmente en rutinas de bienestar. Juntos, crean una bebida hidratante, aromática y agradable para el consumo diario.
Tomar una bebida caliente y aromática también puede convertirse en un verdadero momento de autocuidado. Bajamos el ritmo, respiramos, nos dedicamos unos minutos al día solo para nosotros mismos, y a menudo esto se refleja en nuestro rostro.
Para reforzar esta pequeña rutina, puedes acompañar tu bebida con un puñado de almendras, un yogur natural o una pieza de fruta. La idea es simplemente disfrutar de un pequeño tentempié equilibrado al mismo tiempo.