Si los milium persisten durante mucho tiempo o se vuelven numerosos, un dermatólogo puede ofrecer una solución rápida y segura.
Los profesionales disponen de instrumental estéril que les permite abrir suavemente la superficie de la piel para eliminar la acumulación de queratina sin dañar la epidermis.
En algunos casos más excepcionales, también se pueden considerar técnicas dermatológicas especializadas.