Nacido en una familia que enfrentaba numerosas dificultades, Sylvester Stallone creció en un entorno donde el afecto era prácticamente inexistente. Su madre, marcada por sus propias luchas, mostraba abiertamente su falta de amor, lo que afectó profundamente al joven Sylvester. Internado en un colegio, creció en soledad y con una constante sensación de exclusión. Estas heridas emocionales, lejos de doblegarlo, alimentaron su independencia y su determinación de labrarse su propio camino en la vida.
Un comienzo caótico en la vida y en la pantalla.

Durante su adolescencia, Stallone fue expulsado de 13 escuelas antes de ser enviado a instituciones para jóvenes con problemas.
Ya de adulto, su sueño de convertirse en actor lo llevó a Nueva York, pero sus comienzos fueron particularmente difíciles:
- Dormía en estaciones de autobuses .
- Sufrió años de rechazo constante, en parte debido a su aspecto atípico, consecuencia de una parálisis parcial causada por daños nerviosos al nacer.
En lugar de desanimarse, transformó esa singularidad en una fuerza impulsora para distinguirse y perseverar .