Para muchos dueños de gatos, compartir la cama con su peludo compañero resulta reconfortante, seguro e incluso terapéutico. Pero si bien los riesgos suelen ser bajos, existe una enfermedad que los expertos en salud mencionan con frecuencia al hablar del contacto cercano con los gatos:
Toxoplasmosis
Esta afección es causada por un parásito microscópico llamado Toxoplasma gondii , que pueden portar los gatos, especialmente aquellos que salen al exterior o cazan presas.
¿Cómo se propaga?
Contrariamente a la creencia popular, normalmente no se contrae solo porque el gato duerma a tu lado. El parásito se transmite con mayor frecuencia a través de:
- Contacto con heces de gato infectadas (como limpiar una caja de arena)
- Tocar superficies contaminadas y luego la boca
- Consumir carne poco cocida o productos agrícolas sin lavar.
Dicho esto, el contacto cercano, como dormir juntos, puede aumentar ligeramente el riesgo de exposición si no se mantiene una higiene adecuada.
¿Por qué se considera grave?
En la mayoría de los adultos sanos, la toxoplasmosis suele causar síntomas leves o ninguno. Pero en ciertos casos, puede ser más peligrosa:
- Mujeres embarazadas : Puede afectar al feto y provocar complicaciones graves.
- Personas con sistemas inmunitarios debilitados : Puede causar infecciones graves que afectan al cerebro o a los ojos.
Los síntomas, cuando se presentan, pueden incluir:
- Fatiga similar a la de la gripe
- Dolores musculares
- Ganglios linfáticos inflamados
¿Deberías dejar de dormir con tu gato?
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