Opción más segura: Nunca caliente alimentos en recipientes de plástico. Use vidrio, cerámica o acero inoxidable.
7. Jabones antibacterianos
Muchos contienen triclosán, que interfiere con las hormonas tiroideas y puede afectar el ritmo cardíaco. Las investigaciones lo han relacionado con la inflamación, las arritmias y la resistencia a los antibióticos. Por este motivo, su uso se ha restringido en muchos productos.
Mejor opción: El jabón común y el agua durante 20 segundos son totalmente efectivos.
6. Ambientadores y aerosoles perfumados
Estos productos suelen liberar ftalatos, sustancias químicas que alteran los receptores hormonales y aumentan la inflamación. Su inhalación se ha relacionado con el asma, la obesidad y el síndrome metabólico.
Alternativa: Abra las ventanas con regularidad, use plantas de interior o aplique aceites esenciales naturales con moderación.
5. Ropa lavada en seco
El percloroetileno, un disolvente común en la limpieza en seco, está clasificado como probable carcinógeno.
Puede absorberse a través de la piel o inhalarse, afectando potencialmente al hígado, los riñones y el sistema nervioso.
La exposición prolongada se ha relacionado con la enfermedad de Parkinson.
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