ANUNCIO

Un anciano recogió una cama vieja tirada en la basura pensando venderla por unas cuantas monedas. Pero cuando la partió en dos, lo que encontró dentro lo hizo caer al suelo llorando.

ANUNCIO
ANUNCIO

Pero ahora Don Manuel sabía algo que antes no había entendido.

Porque en el fondo de su memoria apareció otro recuerdo.

Uno que le hizo soltar un sollozo aún más fuerte.

Hace apenas tres meses

una joven había pasado por el barrio preguntando por un viejo carpintero llamado Manuel Ortega.

El corazón del viejo golpeó con fuerza en su pecho.

La joven tenía ojos oscuros.

Y llevaba consigo una muñeca de tela muy vieja.

Don Manuel levantó la mirada hacia la noche.

Su voz salió rota entre lágrimas.

—Valeria…

—¿eras tú…?

Continúa leyendo con «SIGUIENTE »»»

ANUNCIO
ANUNCIO